Great Carnival Stuff, o de la dinamica comercial de la música electrónica
El sello alemán Great Stuff, propiedad de Dj Tomcraft y Martin Eyerer presentó a finales del mes de enero un álbum en formato CD con la recopilación de sus mejores artistas, y deja claro que su tendencia musical ha superado el electro popular que estuvo golpeando tan fuerte hace algunos años, y se enfrentan sin miedo al nuevo, y pronto atiborrado, mercado del techno y tech house.

Sin demeritar la calidad del disco, que tiene a su favor ese ingenio creativo y sorpresivo de los artistas de Great Stuff donde algunos son arriesgados a hacer sonidos curiosos aunque corrientes, hay que reconocer que es un proyecto ya visto que al fin y al cabo demuestra simplemente que el mercado de la música electrónica se rige por la imitación del más fuerte en lugar de por propias intenciones sin miedo a perderlo todo. Hace algunos años este sello estaba produciendo cosas grandiosas de ese electro house que tanto gusto, y que a nivel personal se esta muriendo simplemente por exceso de uso.
Cuando empezaron a sonar artistas como Coburn, Lutzenkirchen, The Egg, Andrea Doria, Eyerer & Chopstick, en los primeros momentos de Great Stuff, el sonido electro house era prometedor y todos esperaban que esta fuera su casa de retiro, pero lamentablemente no lo fue así, pues como a la gallina de los huevos de oro, le asesinaron tratando de sacarle todo el provecho posible. Y ahora se tienen que enfrentar a esta triste realidad asotando al nuevo estilo de moda que no es ni house, ni techno, si no todo lo contrario.
Great Carnival Stuff, es precisamente un carnaval de sonidos. Es un circo a gritos, con musica en todas las texturas y colores, desde salsa electronica hasta sinfonias orquestadas en clave de sintetizadores. Con personajes ya reconocidos en la industria como Oliver Koletzki, quien esa asombrosa Technica Salsa; Swen Weber, el consentido de Acquaviva, quien nos ofrece más loops latinos filtrados por sus reconocidos beats agudos en Samba de Bochum; Florian Meindl quien apunta a la melodía de los teclados en Venice. También están las nuevas promesas del sello alemán, como son Butch, Wehbba o Stephan Hinz, con tracks donde predomina la instrumentalización de tambores y trompetas.
Se destaca entonces los matices rítmicos al enfrentar la música electrónica a nuevos terrenos, pero falla al no aprovechar estas exploraciones hacia algo más profesional y profundos al dejarlo solo en la parte superior para optimizar el producto comercialmente hablando. Y si, si lo comparto para que lo descarguen (Aqui y aqui), pues porque se me da la gana, y que se me venga la legalidad encima.


