No hay nada más agradable que ver a oriente haciendo costumbres tan occidentales: Hip Hop Japones. Y si a eso se le agrega un poco de sensibilidad electrónica, no hay fallo. La música de el dúo japones Hifana es un joya exótica que hay que escuchar para comprender. Sonidos muy aleatorios, mucho scratch, mucho vinilo y sobre todo mucha actitud. Si algunas vez disfrutaste de Prefuse 73, Juno Reactor o Dj Kentaro, entonces nada de esto te debe parecer extraño.
El proyecto empezó en Japón hace diez años en manos de dos jóvenes patinetos curiosos y con muy buen oído: Keizo y Juicy. Son reconocidos por sus capacidades para desenvolverse equilibradamente en vivo y en estudio. Hacen presentaciones totalmente improvisadas donde nunca recurren a secuencias programadas, todo lo contrario a sus grabaciones donde las programaciones de sonidos son las que le suman ese aspecto tan curioso y destacado.
En el 2003 Hifana presento su primer largo llamado, Fresh Push Breakin. Un álbum que conmocionó a los críticos y llenó todas las publicaciones especializadas con revisiones y buenos comentarios. Y es que no solo son unos artistas sonoros si no además visuales y han recibido reconocimientos por los videos de sus canciones Fatbros y Wamono.
Recuerdo las buenas viejas épocas cuando la música electrónica estaba ligada obligatoriamente con el rock de avanzada, cuando hablamos de The Chemical Brothers, Fat Boy Slim, Prodigy como si fueran los gobernadores. En ese entonces el acceso a la información global no era tan sencillo por lo que teníamos que conformarnos con lo poco que nos mostraba la radio y lo que los amigos pudientes traían de sus viajes a tierras lejanas. Ahora que todos pueden saber que esta sonando en Copenhagen mientras se revisa el chart de un productor Checoslovaco y se observa el nuevo vídeo del productor más importante de la India dirigido por un polaco, ya nada parece ser novedoso.
Pero de vez en vez nos encontramos con alguna que otra novedad en el mercado taponado de eso que me gusta denominar: “más de lo mismo”. La receta incluye hip hop (hecho por blancos, por supuesto), electro (con esa fuerte influencia mediterránea del italodisco), house (como para no dejar atrás) y mucha diversión. El resultado no es otro más que el dúo italiano Crookers quienes aunque hacen un sonido muy ruidoso se han ido incrustando silenciosamente en los oídos de un público ávido de sonidos nuevos y divertidos.
Este par de blanquitos italianos que se creen negros, se hacen llamar Phra y Bot y aunque de primeraso se vean muy jovenes, e incluso no tengan presencia de nada más que ser miembros de una pandilla de niños ricos italianos, ya se han hecho con remezclas para artistas como Armand Van Helden, Chemical Brothers, Dusty Kid, Stylophonic, y otros donde demuestran su innegable talento; y ademas han conseguido un contrato para trabajar con el sello Southern Fried Records (si, el del propio Norm Cook) con quienes sacaran al mercado su próximo vinilo llamado Knobbers EP, que suena muy bien.
Claro que no hay mejor forma de describir lo muy bien que suena, por lo que sin inconvenientes les acercamos la tienda para que compren los tracks desde aquí, o si prefieren escucharlos antes de gastar dinerillo pueden disfrutar de los sets que tienen en el sitio de Southern Fried (pero requiere inscripción pero gratuita, si gratuita) o en el podcast de la revista britanica XLR8R.