Siguen surgiendo sonidos divertidos del sello Dirtybird. Se trata en esta oportunidad del regreso del dúo dinámico, los hermanos Martin vuelven a trabajar juntos para presentar la décimo octava referencia de esta productora californiana. Bajo el nombre de Rocket Surgery aparece este 12” con un concepto de viaje a la luna que demuestra entre lineas que se trata de una nueva producción para ponerse “high”Justin y Christian son dos hermanos quienes por separado han demostrado sus capacidades pinchando y produciendo pero que a la hora de trabajar juntos son definitivamente incomprensibles. Con este nuevo sencillo demuestran que no tienen nada de corrientes. Con un sonido típico de Dirtybird, lleno de diversión y sorpresas, pero siempre regidos por ese punch pistero que empuja y provoca movimiento.
La historia del Rocket Surgery se emplaza en tres pequeños cuentos. Empezando con Full Moon, un primer track introductorio que se mueve entre el minimal y el tech house, haciendo sampleos varios e incrustando percusiones acústicas a modo de expectativa latente que nunca llega a ninguna parte. El cuento de la luna llena y la salida del hombre lobo no les quedo muy bien logrado. Sin lugar a dudas si comprara este vinilo por esta primera impresión, lo volvería a poner en el estante.
Cuando empieza el segundo track, canción que le da nombre al vinilo, Rocker Surgery la cosa empieza a mejorar significativamente. Con el mismo estilo minimal detallado pero con un ritmo puramente house las atmósferas que se van creando son fenomenales. Con el golpe de percusión entrequebrado y la melodía que ofrecen las claves y los efectos sobre los teclados es sin lugar a duda un cohete a explotar en pleno dancefloor.
Y finalmente aparece el lado B con Dum, que obliga a entenderse como la representación sonora del viaje que hemos realizado. Montados en el cohete disfrutamos de esta canción que fusiona lo mejor de las ideas de las primeras canciones: sumamente divertida y sorpresa incluyendo elementos sonoros y efectos curiosos y al mismo tiempo contundente y fuerte, con un ritmo techno por todas partes que se hace inolvidable. Definitivamente esta canción fue la que me hizo sacar la plata del bolsillo.
Casi todos los mayores de 20 años recordamos una película, que ya se ha convertido en un clásico, llamada Groundhog Day, protagonizada por Bill Murray en donde un día de su vida se repetía continuamente en un loop infinito. Es una gran película, sin embargo las cuestiones cinematográficas las explican mejor otros especialistas. A mi lo que me interesa es la música, y ahora como si continuáramos en un loop como el de aquella película retumba en mis oídos continuamente un track bautizado curiosamente igual, aprecien las maravillas de Claude Vonstroke y Chris Martin haciendo el día de la marmota.
Y es que si alguien aun no se ha enterado yo soy un seguidor compulsivo de todos los movimientos que haga el señor Claude Vonstroke, en parte por sus orígenes californianos que siempre me han atraído; y en parte por su increíble talento para crear éxitos musicales divertidos y entretenidos. Vonstroke es un gordo barbado, desarreglado, fumador empedernido de marihuana, alegre y chistoso quien decidió hacer de la música su vida creando dos de los sellos mas prometedores de la escena electrónica estadounidense y gracias a su capacidad como artista se ha ganado aplausos de nombres gigantes como M.A.N.D.Y., Samim, Sven Vath y Dj Hell.
El nombre de Dirtybird, sello primario del californiano, ya es reconocido a nivel mundial con tan solo 15 discos prensados y cada vez es mas la ansiedad por esperar a que salga una nueva producción. Pues yo espere como loco que llegara el día de la marmota y hoy por hoy alegremente lo bailo, lo escucho y lo pincho. Groundhog Day es la décimo sexta entrega de Dirtybird y esta cargada de ese sabor fresco, curioso y contundente propio de este grupo de artistas.
El Día de la Marmota es una canción gigantesca y que inmediatamente se te mete por debajo de los pies y te impulsa a bailar, te lleva a un punto casi hipnótico donde te cautiva y te envuelve pero sin atraparte tanto como para hacerte incapaz de comprender todo lo que esta sucediendo a tu alrededor. La melodía inmersiva acompañada de una percusión y un golpe acelerado que roza con el drum ‘n’ bass sin olvidar su naturaleza tech house hacen de este track uno de mis favoritos para este 2008.
Adicionalmente de ser una gran canción en su versión original cuenta con tres remezclas de artistas tan variados y tan potentes como el propio Gabriel Ananda, quien ya esta en un pedestal inalcanzable entre lo divino y lo humano; y Chaim Avital, una promesa de los miembros de la camada de artistas israelis que estan haciendo de las suyas. No es por nada pero en estos momentos siento que podría quedarme atrapado en este circulo vicioso del día de la marmota.
Ya he hablado del conglomerado llamado Dirtybird, de Vonstroke y de sus amigos. Pero es que no se quedan nunca quietos. Y casi cada minuto hay algo nuevo de alguno de los personajes de esta “ganga” que sorprende y abre un poco más los oídos ha sonidos bien interesantes.Digamos que el clan Dirtybird esta compuesto por cuatro señores de desfachada apariencia pero talento y oído envidiable: Barclay Creenshaw (AKA Claude Vonstroke), Sean W Williams (AKA Worthy), y los hermanos Justin y Chris Martin. Y que el centro de operaciones, el mal llamado headquaters es el Golden Gate Park de San Francisco. El resto hay que escucharlo.
Resulta que estos cuatro tipejos me recuerdan de alguna manera al combo de Long Beach encabezado por Bradley Nowell, pues aunque se mueve en un genero diferente de la música tienen esa sucia apariencia de adictos a la hierba argumentada por las maravillas sonoras que son capaces de producir. Y creo que precisamente por esto me tienen tan enganchado. Sucede entonces que buscando al respecto me encontré que cada cierto tiempo en el mencionado Golden Gate Park, un sitio gigantesco con muchísimas cosas y actividades para los visitantes casi como un Central Park en San Francisco, se reúne la familia Dirtybird y preparan una fiesta llamado Sunday BBQ, donde pinchan discos y enrumban a la gente.
Por supuesto uno que otro de estos maravillosos sets quedan para la posteridad compartidos por algún amable que comprende la maravillosa alegria de disfrutar la música en comunidad, así que hoy desde musicatosis esta el set con el que concluye el chiquillo Chris Martin el pasado Sunday BBQ del 14 de octubre, con un sonido housero y vibrante, le han llamado innecesariamente Hyphy House, por poseer elementos típicos del Hip Hop, como los bajos gordos y profundos generados con 808 y las palmadas y truenos de dedos.
El tracklist es mas o menos algo como así:
life’s a beach - todd terje house mix
michal ho - break free
gui borrato & phonique - space cruise
matthias tanzmann - kutaisi
marshall jefferson - mushrooms (justin martin remix)